El titubeo, la tibieza espiritual, nunca agradaron a Dios. Eso hacía el pueblo escogido; las autoridades nacionales habían adoptado una adoración pagana, y la gente se hundía en profunda confusión. Por eso el profeta desafía al pueblo a renunciar a su corazón divido.
Búscalo en 1 Reyes 18:20-21; “... Elías se paró frente a ellos y dijo: ¿Hasta cuándo seguirán indecisos, titubeando entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, ¡síganlo! Pero si Baal es el verdadero dios, ¡entonces síganlo a él!...”
Hay una corriente liberal -destructiva- que celebra el libertinaje, el aborto, el consumo de drogas y alcohol, animando a cada uno a hacer lo que quiera. Dios, por otro lado, ha establecido valores morales que nos dignifican y que prosperan a la sociedad. Hoy el Espíritu Santo nos lleva a reflexionar cuán comprometido está nuestro corazón con Él…
Ora conmigo: Padre amado, bendice esta día. Me arrepiento de la tibieza espiritual y decido amarte y ser fiel en Tu camino, abrazar Tus principios para ser dignificado, elevado y prosperado por Ti en esta vida. En el Nombre de Jesús, amén.
Corazón Dividido, Titubeo
Escrito el 27/06/2023
Victor Bianco
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