Salmos 1:1-3 “Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del Señor, meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen.”
Malos consejeros, por desgracia, hay muchos y de toda clase. Por favor, ¡no sus directivas! En especial si lo que aconsejan va en contra de los sabios principios de la Palabra de Dios; eso sólo acarrea fracaso y tristeza. Pero los que meditamos y aplicamos la Palabra cada día, somos como árboles plantados en tierra fértil, junto a canales de riego.
Hoy es día de deleitarnos en Dios y en los manjares de Su Palabra. Como resultado viviremos vidas fructífera, felices, que producen resultados positivos. ¡Dios promete éxito y prosperidad sobre todo lo que emprendemos cuando tú y yo estudiamos Sus principios divinos para practicarlos!
Ora conmigo: Padre amado, gracias por este día y por ayudarme a cerrar mis oídos a los malos consejeros. Hoy voy a estudiar y aplicar tu Palabra a cada área de mi vida para dar siempre buen fruto. Gracias por bendecirme con Tu éxito, felicidad y prosperidad. En el Nombre de Jesús, amén.
"El Shaddai y la Misteriosa Letra Hei”
Escrito el 16/11/2022
Victor Bianco
Comentarios
Sin comentarios
Sé el primero en publicar un comentario

